Cómo transformo un salón pesado en un espacio de bienestar con Feng Shui Clásico

En mi trabajo me encuentro muchas veces con salones que parecen correctos a primera vista, pero que en el fondo se sienten pesados, tristes y sin vida. La persona pasa horas ahí, pero no termina de relajarse ni de sentirse bien: la luz no ayuda, los colores apagan el ánimo y los objetos no sostienen la energía del espacio.

En este artículo te muestro un caso típico de este tipo de salón, visto con ojos de Feng Shui Clásico. Te voy a explicar cómo, paso a paso, un espacio así puede cambiar por completo al trabajar la luz, los colores, los materiales y la energía del lugar.

Verás cómo una combinación de pared aclarada, cortinas nuevas, un cuadro más amable, una alfombra que da estructura y una planta viva pueden cambiar no solo la imagen del salón, sino también el estado de ánimo y el flujo de Qi de quien vive allí. Siempre teniendo en cuenta que la elección de colores y elementos debe respetar la energía propia de la habitación y las Estrellas Volantes que la acompañan.

Salón antes

Salón después

Un caso típico: salón correcto, pero sin alma

En mi trabajo me encuentro muchas veces con salones que parecen correctos a primera vista, pero que en el fondo se sienten pesados, tristes y sin vida. La persona pasa horas allí, pero no termina de relajarse ni de sentirse bien: la luz no ayuda, los colores apagan el ánimo y los objetos no sostienen la energía del espacio.

En este artículo te muestro un caso típico de este tipo de salón, visto con ojos de Feng Shui Clásico. Te voy a explicar cómo, paso a paso, un espacio así puede cambiar por completo al trabajar la luz, los colores, los materiales y la energía del lugar.

Antes: salón pesado y sin energía

En este salón vive una persona que se siente cansada, triste y con pensamientos negativos. Las paredes se ven amarillentas y algo sucias, las cortinas viejas bloquean parte de la luz natural y el cuadro oscuro sobre el sofá domina toda la pared. No hay plantas ni elementos vivos, y los colores claros casi no aparecen.

La imagen que cuelga sobre el sofá transmite pesadez y una energía algo apagada; ese tipo de imagen puede influir directamente en el estado de ánimo de la persona, reforzando la sensación de cansancio y falta de motivación. El sofá naranja tiene fuerza, pero está rodeado de un ambiente opaco que no le ayuda.

Era una sala donde el Qi no fluía bien: la persona pasaba mucho tiempo allí, pero no lograba descansar ni levantar el ánimo. El ambiente se sentía pesado, sin alegría y sin inspiración.

Mirada Feng Shui: peso visual y elementos desequilibrados

Desde el Feng Shui vi enseguida un exceso de peso visual alrededor del sofá: cuadro grande y oscuro, cortinas cerradas, luz pobre y ningún punto de frescura. El sofá naranja aportaba elemento Fuego, pero estaba mal acompañado. Faltaban Tierra para dar estabilidad, Madera viva para traer crecimiento y motivación, y un ambiente más claro para que la mente pudiera respirar.

Además, el conjunto de colores y objetos hacía que la energía se quedara “pegada”, igual que el estado emocional de la persona. En Feng Shui Clásico, la elección de colores y elementos decorativos siempre se hace en función de la energía del sector y de las Estrellas Volantes que tiene la habitación; en este tipo de salón conviene introducir una base más cálida y estable que apoye el bienestar de la persona y el buen flujo del Qi.

Qué cambié: luz, colores y Qi más vivo

  • Paredes más claras: se aclararon las paredes para limpiar visualmente el espacio y reflejar mejor la luz natural.
  • Cortinas nuevas: se sustituyeron las cortinas viejas por un tejido más ligero y luminoso, que deja entrar la luz y abre la sala.
  • Nuevo cuadro: el cuadro oscuro se cambió por una pieza artística en tonos tierra suaves y formas simples, que aportan calma y orden en lugar de pesadez.
  • Alfombra clara: se añadió una alfombra en tonos neutros bajo la mesa, aportando elemento Tierra, estructura y sensación de sostén bajo los pies.
  • Planta viva: se colocó una planta al lado del sofá para introducir Madera, frescura, crecimiento y energía natural.
  • Iluminación más amable: se trabajó la luz para que fuese más envolvente y acogedora, ideal para la tarde y la noche.

Resultado: un salón que sostiene el bienestar

El salón se transformó en un espacio mucho más luminoso, ordenado y tranquilo. La persona empezó a sentir la sala como un lugar de apoyo, donde puede sentarse, respirar y relajarse de verdad. La combinación de tonos tierra, la planta y la nueva luz hacen que el ambiente se perciba más vivo, pero a la vez sereno.

Desde el Feng Shui, el Qi empezó a fluir mejor: menos peso visual, más claridad y una energía que invita a pensamientos más positivos y a cuidarse a sí misma. El sofá sigue siendo el protagonista, pero ahora está integrado en un entorno armonioso que acompaña el día a día en lugar de agotarlo.

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